Wednesday, April 17, 2019

La adopción de aves como mascota doméstica

Ciertamente, España es un país que se destaca precisamente por tener como mascotas animales alados, o así ha sido al menos durante un buen tiempo. Claro, depende de las zonas, en aquellas comunidades donde proliferan más los núcleos rurales, siempre ha habido tradición de tener algún pájaro cantor en casa, e incluso otras especies más exóticas, siempre que el clima lo permitiera. Pero si nos vamos a lugares donde las personas viven mayormente en núcleos urbanos extensos o grandes ciudades, esto es más difícil, ya que la forma de vida, y en estos momentos la contaminación acuciante, hacen que sea bastante complicado el que algún ave pueda vivir en cautividad.

Por salir un poco del tema, pero sin abandonarlo por completo, yo tenía un vecino que tenía una graciosa teoría sobre las mujeres obesas. Él siempre decía que, al contrario de lo que pensábamos, las gordas xxx eran mujeres felices, satisfechas con la vida, que habían llegado a ese exceso de peso precisamente porque tenían la gran mayoría de sus necesidades cubiertas. Tengo que aclarar que este vecino es un señor mayor, con una buena cantidad de años a sus espaldas, y que habla de tiempos antiguos en los que la comida no era tan abundante ni de tan buena calidad (aunque eso habría que discutirlo) como ahora; por eso, las chicas solteras y las mujeres casadas que acababan rellenitas o quizá algo más, era porque vivían muy bien, y ya se sabe según el famoso dicho: esposa feliz, hogar feliz.

Sí, la teoría es bastante mala y tiene algunos tintes feos, así que no lo estiraré mucho más. Pero si la he traído a colación es porque, realmente, no debemos confundir exceso de peso con felicidad y buen estilo de vida. Es cierto que para las personas eso ya está superado, pero si hablamos de animales domésticos, parece que no acabamos de concienciarnos del todo. La obesidad en las mascotas también se está convirtiendo en un problema de nuestro tiempo, en el que comer bien para los animales pensamos que es atiborrarlos al mismo estilo que comemos nosotros, parece ser. Así, cuando tenemos un perro, un gato, un pez o un pájaro (por señalas las mascotas más frecuentes), y vemos sus formas redondeadas por el sobrepeso, nos hace gracias y tendemos a pensar que le estamos dando muy buena vida; pero eso está muy lejos de la realidad.

 No es así, claro está. El sedentarismo, el tener sus necesidades cubiertas sin tener que echar mano de sus instintos, el vivir en una atmósfera protegida donde realmente no pueden sentir el contraste de las temperaturas, y el alimento artificial que no siempre es capaz de presentar los mismos nutrientes que los que pueden encontrar en la naturaleza, puede realmente hacer que un animal enferme o se enfrente a limitaciones físicas que no le pasaría si viviera en libertad. Y la principal prueba de eso es la obesidad, un signo que todos podemos ver, y que no debemos tomar a la ligera, porque, al fin y al cabo, una mascota es un ser querido que no queremos ver sufrir a ninguna costa.



Y si todo esto lo traspasamos al mundo de las aves domésticas, aún es peor. Los pájaros domésticos es una de las especies que más solemos abandonar los humanos, quizá porque tenemos más conciencia de que una jaula es cautividad. El problema es que, cuando soltamos a un pájaro obeso al que le hemos proporcionado un alimento no demasiado adecuado pero que no ha tenido que esforzarse en conseguir, hemos hecho de él un ser dependiente y con mala salud, dos cargas muy pesadas para tener que sobrevivir en la naturaleza en libertad. Así que, igual que en nosotros mismos, muy atentos a la obesidad en nuestras mascotas.

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