Arquitectura negra

La conocida como arquitectura negra es típica de la Sierra Norte de Guadalajara, de los pequeños pueblos negros de la sierra pobre que siempre han estado un tanto aislados y perdidos del mundo, pese a su cercanía a la gran urbe madrileña. Es una arquitectura de talante artesanal, enraizada profundamente en el medio ambiente y ligada al clima, a los materiales y a las funcionalidades sociales y económicas de la sierra y que no sólo dota a su paisaje de otro elemento singular, si no que se introduce en él en perfecta sintonía y mimetismo.

Piedra, principalmente pizarra, pero también cuarcitas, esquistos y gneises, y madera de roble, son los elementos fundamentales que dan forma a estas construcciones de gran simplicidad. Casas y casillas tan similares, que prácticamente y a no ser por sus diferencias en tamaño, equiparaban el tipo de morada en la que vivían personas y animales, hoy tan escasos los unos como los otros. Puertas pequeñas, en las que casi hay que entrar agachado y ventanas minúsculas para atrapar el calor en el interior del hogar.

Pasear por mi pueblo, Gascueña de Bornova, con la alegría del que se reencuentra con recuerdos infantiles de pasados juegos y aventuras, de veranos de bicicleta y libertad, siempre me resulta emocionante.

Dehesa: esencia mediterránea

Pocos ambientes describen mejor la esencia mediterránea que las dehesas de encinas, producto ibérico por antonomasia que nos ha sido legado desde tiempos remotos. Nuestros ancestros fueron aclarando zonas de encinar, para dotar de espacio a su ganado. Poco a poco estos árboles que antaño crecieron en un bosque más denso fueron adquiriendo el porte redondeado y globoso que les caracteriza hoy en día.

La dehesa es un perfecto ejemplo de sistema mixto silvo-agropastoral que hoy en día sigue teniendo una fuerte repercusión económica en nuestro país.

Son muchas las comparaciones que pueden hacerse entre la sabana africana y la dehesa mediterránea, si bien esta última procede de la actividad del ser humano y supone un ejemplo perfecto de sostenibilidad ambiental. Donde biodiversidad, riqueza económica, paisaje y cultura conviven sin hacerse sombra.