No tienes autorización para acceder a esta página :-S

Últimamente parece que todo se pone en mi contra a la hora de actualizar el blog…

Ando un tanto desbordada gestionando las webs y las redes sociales de Más que Pájaros y es difícil encontrar el momento para escribir en El Mundo de Gea, sin tener la sensación de estar haciendo más de lo mismo.

Para colmo, hoy actualizando unos plugins casi me lo cargo todo, pero después de unos momentos bastante agobiantes he conseguido solucionarlo. Lo bueno de esto, es que siempre le ha pasado a alguien antes que a ti y muy seguramente alguno de ellos habrá tenido la amabilidad de comentar como solucionarlo.

De repente el blog me ha dado un error y me decía todo el tiempo “no tienes suficientes permisos para acceder a esta página”. He pensado que sería cualquier chorrada y he cerrado sesión, pero al ir a abrirla, o noooooo!!!!, en vez de dirigirme al panel de control me salía el mismo error “No tienes suficientes permisos para acceder a esta página”

Al borde de una catarsis blogil, he accedido al panel del server para intentar solucionarlo, pero estaba claro que la cosa no era tan sencilla como cambiar la contraseña y acceder.

Por suerte, tenía bastante claro a partir de que momento me había empezado a dar el error y buscando por internet he identificado enseguida que el problema venía de un plugin que acabada de instalar, en este caso era All One Seo Pack, aunque ya lo había tenido instalado anteriormente, en esta ocasión parecía querer arruinarme 6 años de blog.

Pronto he encontrado que la solución podría ser desactivar los plugins, aunque sin accesso al panel de control la forma más directa para hacerlo era ir a la cuente FTP y entrar en “wp-content” reenombrar la carpeta “plugins” y de este modo desactivarlos todos de golpe, incluido el problemático.

Una vez desactivados, he podido acceder sin problema al panel de control del bog, he vuelto a activar los plugins desde el FTP y me he cargado el puñetero que daba problemas directamente en el panel de control.

A mi todo esto antes de hacerlo me sonaba a chino, pero por suerte y gracias a la ayuda de estos dos blog “ayuda wordpress” y “Pablo Burgueño” he podido solucionar el problema sin que la sangre llegara al río.

¡Feliz Día de la Tierra!

Hoy, 22 de abril, todos los enamorados de la naturaleza estamos de celebración, pues desde 1970, todos los años, este mismo día, se celebra el Día de la Tierra.

Es un día para recordar al planeta que todo nos lo da, nuestro hogar y el de millones de especies y que sin embargo, no cuidamos como deberíamos.

Muchos son los frentes abiertos que amenazan la biodiversidad, que contaminan aguas y atmósfera, que arrasan valiosos ecosistemas… que hacen que nuestro mundo asista impotente a una sexta gran extinción, mientras la mayoría de los Gobiernos miran hacia otro lado.

Por ello del Día de la Tierra nos debe recordar que aún debemos cambiar muchas cosas, para proteger mejor nuestro mundo, el planeta que heredarán nuestros sucesores y que nosotros hemos heredado a su vez de los nuestros.

El bareto

Amanece y entre la espesura del bosque mediterráneo alguien se mueve con sigilo… Es un ciervo joven (Cervus elaphus) cuya cornamenta aún no es más que dos varas sin puntas.

Quizás tenga suerte y sobreviva todavía algunos años más, para adquirir el porte regio y magnánimo que caracteriza a los ciervos adultos. Con un peso alrededor de 200 kg y una buena cornamenta, podrá optar a que un buen puñado de hembras le rindan sus favores. Para ello, aún debe crecer lo suficiente y enfrentarse a fieros adversarios, los machos más grandes y fuertes, agresivos competidores cuando llegué la época de aparearse y luchar por los harenes.

Pero aún es pronto y el joven ciervo anda todavía más preocupado de alimentarse y sobrevivir a los múltiples peligros que le acechan.

Quizás llegue el día en que sus genes tengan el privilegio de se legados a una nueva generación, o quizás su legado muera sin pena ni gloria, o su cabeza, acabe decorando la pared de algún salón.

Arquitectura negra

La conocida como arquitectura negra es típica de la Sierra Norte de Guadalajara, de los pequeños pueblos negros de la sierra pobre que siempre han estado un tanto aislados y perdidos del mundo, pese a su cercanía a la gran urbe madrileña. Es una arquitectura de talante artesanal, enraizada profundamente en el medio ambiente y ligada al clima, a los materiales y a las funcionalidades sociales y económicas de la sierra y que no sólo dota a su paisaje de otro elemento singular, si no que se introduce en él en perfecta sintonía y mimetismo.

Piedra, principalmente pizarra, pero también cuarcitas, esquistos y gneises, y madera de roble, son los elementos fundamentales que dan forma a estas construcciones de gran simplicidad. Casas y casillas tan similares, que prácticamente y a no ser por sus diferencias en tamaño, equiparaban el tipo de morada en la que vivían personas y animales, hoy tan escasos los unos como los otros. Puertas pequeñas, en las que casi hay que entrar agachado y ventanas minúsculas para atrapar el calor en el interior del hogar.

Pasear por mi pueblo, Gascueña de Bornova, con la alegría del que se reencuentra con recuerdos infantiles de pasados juegos y aventuras, de veranos de bicicleta y libertad, siempre me resulta emocionante.

Dehesa: esencia mediterránea

Pocos ambientes describen mejor la esencia mediterránea que las dehesas de encinas, producto ibérico por antonomasia que nos ha sido legado desde tiempos remotos. Nuestros ancestros fueron aclarando zonas de encinar, para dotar de espacio a su ganado. Poco a poco estos árboles que antaño crecieron en un bosque más denso fueron adquiriendo el porte redondeado y globoso que les caracteriza hoy en día.

La dehesa es un perfecto ejemplo de sistema mixto silvo-agropastoral que hoy en día sigue teniendo una fuerte repercusión económica en nuestro país.

Son muchas las comparaciones que pueden hacerse entre la sabana africana y la dehesa mediterránea, si bien esta última procede de la actividad del ser humano y supone un ejemplo perfecto de sostenibilidad ambiental. Donde biodiversidad, riqueza económica, paisaje y cultura conviven sin hacerse sombra.