Flores de inverno

Puede que su belleza se deba en gran parte a la precocidad con la que anuncian la primavera.

Son flores sencillas, pequeñas, de color desvaído, que de pronto brotan acelerando nuestro pulso. La primavera anda cerca.

Resultan tan delicadas, tan simples. Son tan efímeras si alguien decide cortarlas, que parece mentira que se arriesguen a brotar en invierno, que se atrevan con temperaturas tan frías y se expongan a las aún frecuentes heladas.

Brotar primero, es una estrategia que los árboles y arbustos del género Prunus practican cada año y con ella nos devuelven poco a poco, el renacer de la vida.

El poder de una semilla

Hace ya bastante tiempo, pero aún recuerdo la primera vez que planté un árbol. Por aquel entonces yo tenía 7 años y mi padre me propuso plantar una almendra en un macetero de la terraza. Me pareció una ocasión estupenda para hurgar un rato con la tierra, algo que normalmente no estaba muy bien visto en casa.

Como nos dijeron que no saldría nada, decidimos plantar tres y de este modo, aumentar nuestras probabilidades de éxito. A partir de ese día, mis visitas a la terraza se hicieron mucho más frecuentes ¿nacería el arbolito? Y efectivamente, un día el almendro germinó. Al principio no era más que un tímido brote, frágil y delicado que no tenía pinta de llegar a ser jamás un árbol, pero siguió creciendo, en gran medida gracias a los cuidados de mi madre.

Los años pasaron y el arbolito comenzó a dar flores e incluso algún fruto, unas pocas almendras que degusté con alegría. Sin embargo, el espacio del macetero comenzó a ser insuficiente. El arbolito se retorcía buscando el sol y su tronco corría el peligro de volverse quebradizo. Así que decidimos trasplantarlo, que tuviera un suelo de verdad para seguir creciendo.

25 años después, ese almendro me da sombra y cada año trepo en él para hacerme con un buen cargamento de riquísimas almendras.

Creo que con él también germinó en mí un profundo interés por la naturaleza, que con los años se fue intensificando y posiblemente no deje de crecer nunca. Por eso, voy a regalar a mi sobrina mayor, que pronto cumplirá 7 años, este pequeño madroño.

Porque a veces algo tan minúsculo como una semilla, puede germinar y contribuir a cambiar nuestro mundo.

Rodales de acebo, lugares estratégicos para la fauna

En un primer vistazo puede que esta imagen no nos diga nada. Incluso si sabemos que se trata de un rodal de acebos en la Cordillera Cantábrica, es posible que no nos demos cuenta de su vital importancia.

Es invierno y en la cordillera los bosques caducifolios perdieron su hoja hace ya meses. La temperatura es gélida y la comida es escasa o simplemente, inexistente.

¿Cómo se puede sobrevivir entonces en un medio tan hostil, tan extremo?

Sin duda, con muchas dificultades. Pero gracias al acebo, muchos animales tienen una oportunidad de resistir al invierno.

El acebo (Ilex aquifolium) es una especie estratégica, realmente fundamental en este medio, pues es la única especie perennifolia de la cordillera, junto con el tejo.

En invierno, el acebo proporciona cobijo y alimento. En el interior de un frondoso rodal, la temperatura puede ascender varios grados. A veces, los mismos que pueden suponer la diferencia entre la vida y la muerte. Sus hojas, aunque férreamente defendidas por espinas, alimentan a estómagos rugientes por el hambre.

Urogallos, ciervos, corzos y otras cuantas especies, serán los inquilinos de estos rodales de acebos. Rodales que significan vida, cuando llega el curdo invierno.

La carqueixa

La carqueixa es una planta arbustiva familia de las fabáceas que se distribuye por el occidente de la Península Ibérica en suelos silíceos, normalmente degradados por el fuego, ya que se trata de una especie muy pirófita que según dicen es capaz de arder incluso bajo la nieve sin llegar a apagarse, aunque luego rebrota sin problema tras los incendios.

En las provincias de Zamora, Galicia, León y Asturias, esta planta se ha empleado con diversos usos medicinales: contra la tos, el reúma, o como diurética, también para encender el fuego e incluso por su aspereza para fregar los platos.

Además también forma parte del refranero popular como en este un bonito refrán leonés que dice:

Carqueixa brotada,
loba preñada.
Carqueixa florida,
loba parida.

A orillas del Mar Negro

El Mar Negro es un mar interior que separa Europa oriental de Asia occidental. Es el mayor lago meromíctico del mundo, lo que quiere decir que sus aguas superficiales y las profundas jamás se mezclan, por lo que en este mar el 90 % de las aguas profundas son anóxicas.

Hay diversas especulaciones para explicar su nombre, que quizás se deba a la falta de transparencia de sus aguas, muy ricas en microalgas.

Hace ya casi un año que nos paseamos por sus orillas, después de una formidable jornada observando aves por el magnífico Delta del Danubio. La escasa costa de Rumanía, altamente poblada y desgraciadamente muy degradada, tenía este pequeño rinconcito de playa alejada de todo bullicio. Sus orillas, estaban plagadas de conchas de bivalvos y caracolas donde entretenerse cogiendo algún que otro souvenir de tierras lejanas.